No es justo lo que le está ocurriendo a La Casa Real, con un Soberano tan dicharachero y simpático, que tiene un barquito que se llama “bribón”. Se le tuercen los yernos, se le ven los elefantes y ahora aparece la misteriosa "herencia Suiza”. ¿Quienes somos los vasallos para criticarle?
Comentarios diversos sobre informática,moral y otras costumbres, cajón desastre.