23.11.07

Placas base IV


Como muchos sabéis me dedico a fabricar y reparar ordenadores. De lo que no estáis al corriente es que también me dedico a someterlos a pruebas, y no me refiero a las pruebas de laboratorio. Hace una semana me reventó un ordenador al que estaba sometiendo a pruebas durísimas. Dos años atrás monte dos ordenadores. Uno basado en un micro Intel Pentium D a 3 GHz, con una placa Asrock X-Fire Serial Ata2, tarjeta Gforce 6600, 1GB RAM DDR2, Sounblaster Live, capturadora analógica DC10Plus,tarjeta wifi Ovislink y dos SerialAta de 200 GB. Tenía instalados Office completo, Studio9, aplicación de gestión, y todo tipo de software, incluso programas de diseño aeronáutico de altas exigencias de procesador. El otro es de igual características excepto por un micro AMD 64 3000 a 2 GHz, una placa Asus K8VX y RAM DDR 400.
Este último ha estado como servidor Web las 24 horas conectado y aún continúa. La velocidad del Intel supera con creces a este último, también porque es algo más antiguo pero el resultado final es que Intel ha sido derrotado quemando totalmente el micro y la placa. Ambos soportaban una impresora lasercolor, una de inyección de tinta un escáner, cámara web, cámara de video, capturadora de TV, conexiones remotas, PDA y teléfonos móviles.
Todo este rollo lo cuento por dos motivos. Primero para que comprobéis la importancia de la placa base que no me cansaré de decirlo y en segundo lugar para que a la hora de decidiros por un ordenador de última generación no os dejéis llevar por el modelo “más rápido”. Asesoraros bien y buscar información de modelo de placa, chipset, y procurar que no sea “el último modelo” sino el que este más experimentado.
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